Con el objetivo de conocer el estado actual de las poblaciones de la vicuña en ecosistemas altoandinos y fortalecer su aprovechamiento sostenible, el censo de vicuñas 2026 se desarrolla entre mayo y junio en áreas protegidas nacionales y municipales de Tarija y Potosí, liderado por la Dirección General de Biodiversidad y Áreas Protegidas (DGBAP) y el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP), la Asociación Comunitaria para la Comercialización de la Fibra de Vicuña (ACOFIV) Bolivia, gobiernos municipales, áreas protegidas y el apoyo de Wildlife Conservation Society (WCS).

El trabajo de campo se ejecutó del 20 al 22 de mayo en el Parque Natural y Área de Manejo Integrado El Cardón; del 23 al 25 de mayo en la Reserva Biológica de la Cordillera de Sama; el 26 y 27 de mayo en el Área Protegida Municipal Peña Rajada, en Yunchara; y el 29 y 30 de mayo en el Área Protegida Municipal Pampa Tholar de las Vicuñas en Villazón.


El censo es una actividad técnica orientada a contabilizar y registrar individuos de la especie en áreas geográficas determinadas mediante metodologías estandarizadas, como conteos directos y recorridos por transectos. La información obtenida permite estimar el tamaño poblacional, la estructura social y familiar de las vicuñas, así como su distribución y las condiciones de su hábitat.


“El censo de vicuñas ha sido un éxito porque nos permite conocer su dinámica poblacional y ecológica, además de asegurar su conservación. Asimismo, garantiza la supervivencia de la especie y permite tomar decisiones en base a su población”,
afirmó Humber Alberto, responsable de Fortalecimiento de Capacidades en Aprovechamiento Integral y Monitoreo de la Vicuña de WCS.


Las actividades se desarrollaron de acuerdo con el calendario del Programa Nacional de Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vicuña en Bolivia, que establece que estos monitoreos deben realizarse entre marzo y julio.

Para el desarrollo del censo se aplicó el método de “conteo directo por superficie y ruta demarcada”, considerado uno de los más adecuados para la especie debido a su comportamiento territorial. Participaron guardaparques, comunarios y equipos técnicos de distintas instituciones, considerados actores clave debido a su conocimiento del territorio y del comportamiento de la especie.

“Formar parte del equipo técnico y apoyar el monitoreo de las poblaciones de vicuñas en las áreas protegidas y comunidades involucradas permite constatar de primera mano que las poblaciones continúan en crecimiento”,
señaló José Luis Mollericona, responsable de fortalecimiento de capacidades en manejo y salud animal a socios en el paisaje y Responsable de laboratorio de WCS. Resaltó que el trabajo realizado en el lugar es evidencia del rol importante que cumplen las áreas protegidas en la conservación de la biodiversidad y que las comunidades en custodia y manejo de esta especia emblemática están cada vez más comprometidas.


Mollericona indicó además que promover el aprovechamiento sostenible de la vicuña en sitios donde aún no se desarrollan estas prácticas puede fortalecer los beneficios económicos para las comunidades locales y contribuir a reducir la caza furtiva.

En este mes se continuará con la estimación poblacional de vicuñas en el Parque Nacional Sajama, el Área Natural de Manejo Integrado Nacional Apolobamba y la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Abaroa. También se desarrollarán actividades de estimación poblacional en las áreas protegidas municipales Río Chilenas y Ciudad Roma-Guadalupe-Río Mojón-El Tholar en el municipio de Esmoruco en Potosí.

Las instituciones participantes señalaron que la información generada permitirá comprender mejor la dinámica poblacional de la especie e identificar nuevas oportunidades para fortalecer su conservación y aprovechamiento sostenible en beneficio de las comunidades locales. Este monitoreo contó con el apoyo técnico de WCS y la institución Protección del Medio Ambiente Tarija (PROMETA), y el financiamiento de la Fundación LAGUNTZA mediante el proyecto “Apoyo al aprovechamiento sostenible de la vicuña”.
Fotografías: Humber Alberto/WCS